El Departamento de Salud del Gobierno Vasco implantará dos nuevas ampliaciones de la Tarjeta Individual Sanitaria (TIS) durante el primer trimestre de 2026. Estas mejoras incluyen funcionalidades de autorización para terceros en la versión digital y una modalidad preferente dirigida a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo.
La TIS digital, operativa desde junio de 2024 en todas las farmacias y centros de salud de Euskadi, ha registrado 364.536 descargas hasta la fecha. Este servicio permite a los usuarios acceder a su información sanitaria desde el teléfono móvil sin necesidad de portar la tarjeta física, funcionando como complemento y no como sustituto del documento tradicional.
La primera novedad consiste en autorizar a otro adulto distinto del titular para utilizar la tarjeta digital. Esta funcionalidad responde a situaciones donde una persona requiere que un familiar o cuidador gestione trámites sanitarios en su nombre. La medida busca facilitar el acceso a servicios de salud en casos de dependencia o limitaciones de movilidad.
La segunda iniciativa introduce la TIS preferente, destinada específicamente a personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. Este documento será enviado al domicilio de cada beneficiario acompañado de una carta explicativa. La identificación de estos pacientes en el sistema sanitario permitirá reducir tiempos de espera y adaptar los procesos de atención a sus necesidades particulares.
Estas ampliaciones se enmarcan en un proceso de modernización más amplio del sistema sanitario vasco. El Departamento de Salud y Osakidetza están invirtiendo aproximadamente 100 millones de euros en transformación digital. Este esfuerzo tiene antecedentes: en el año 2000, el Departamento de Sanidad realizó un estudio para implantar una Tarjeta Sanitaria Electrónica, sentando las bases para la futura digitalización que hoy se materializa.
La TIS como documento de acreditación del derecho a asistencia sanitaria pública en Euskadi data de 1988. Su evolución hacia formatos digitales representa una adaptación a las demandas contemporáneas de accesibilidad y eficiencia administrativa. La incorporación de nuevas prestaciones refleja la intención de extender estos beneficios a colectivos específicos que enfrentan barreras en el acceso a servicios de salud.
La implementación de estas funcionalidades requiere coordinación entre múltiples actores del sistema sanitario vasco. Las farmacias y centros de salud deberán estar preparados para gestionar las nuevas modalidades de autorización y reconocer la TIS preferente. El proceso de distribución de la tarjeta preferente a través del correo postal implica también una logística específica para garantizar que los beneficiarios reciban la documentación acompañada de instrucciones claras.
La reducción de tiempos de espera para personas con discapacidad intelectual o del desarrollo constituye uno de los objetivos explícitos de esta iniciativa. Al identificar a estos pacientes en el sistema, los centros sanitarios pueden priorizar su atención y adaptar los protocolos de atención a sus características específicas. Esta medida responde a una necesidad reconocida en el sistema sanitario vasco de mejorar la experiencia de usuarios con necesidades especiales.